Cada envase de medicamento cuenta con una información esencial que a menudo pasa desapercibida por los consumidores y se trata de la fecha de caducidad. Al igual que en otros productos, en los fármacos esa literatura indica el tiempo en el que se los puede consumir, conservando su seguridad, eficacia y estabilidad química. Una vez que ese periodo concluye, los principios activos comienzan a degradarse y su composición puede alterarse haciendo que el medicamento pierda efectividad o incluso se vuelva perjudicial para la salud.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el consumo de medicamentos vencidos puede generar reacciones adversas, intoxicaciones o fallos terapéuticos que complican los tratamientos médicos. Sin embargo, el riesgo de afectaciones no termina en el botiquín pues los problemas se extienden hacia la naturaleza si esos productos son desechados de forma incorrecta.
En Ecuador, la mayoría de los ciudadanos arroja los medicamentos caducados en la basura común o los desecha por el inodoro, sin imaginar el daño que están causando. Una pastilla o un comprimido que llega a los vertederos o a los sistemas de alcantarillado filtra al suelo y al agua todos los componentes químicos que son arrastrados hacia ecosistemas naturales afectando a la flora, fauna y fuentes de abastecimiento humano.
La presencia de antibióticos en el ambiente contribuye a la resistencia antimicrobiana, considerada por la OMS como una de las mayores amenazas para la salud mundial en el siglo XXI. Es importante entonces, fortalecer la vigilancia ambiental y promover el manejo responsable de los medicamentos para proteger la salud de las personas y prevenir la propagación de bacterias resistentes.
Recofarma ya está en Ecuador
El adecuado manejo de los desechos generados a partir de los medicamentos caducados es una tarea colectiva y depende de las acciones que todos los actores de la sociedad realizan: laboratorios, importadores, distribuidores farmacéuticos, farmacias y todas las familias ecuatorianas que son compradores y consumidores de estos productos. En este año, en Ecuador se implementó el principio de la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) para medicamentos caducados, con lo cual la Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Extendida del Productor (CEREP) junto a Proyección Futura diseñaron e implementaron Recofarma, el primer programa de sostenibilidad de la industria farmacéutica para la recolección y tratamiento de estos residuos.
“Durante años, los medicamentos vencidos han sido tratados como simples residuos domésticos, cuando en realidad requieren un manejo técnico. Estos son desechos peligrosos y si bien el país ya tenía un control para los medicamentos que se caducaban en percha, ahora se complementa al sumar a la población en general a cambiar los hábitos en los hogares y ofrecer a los ecuatorianos una alternativa segura y ambientalmente responsable para su disposición final en contenedores adecuados”, señaló Pablo Macías, Gerente General de Proyección Futura.
Desde este mes, Recofarma implementa la colocación de contenedores seguros para la recolección de medicamentos caducados, garantizando su manejo responsable y evitando que lleguen a la basura o al agua. Los primeros puntos estarán en Quito y Guayaquil, las ciudades que más población tienen.
La recolección de medicamentos caducados es solo una parte del proceso ya que lo verdaderamente importante es aprender a manejarlos correctamente desde casa. Educar sobre su adecuada disposición ayuda a prevenir accidentes domésticos, proteger el ambiente y fomentar hábitos responsables en nuestras comunidades. Recofarma promueve esta cultura de educación de salud pública y ambiente, invitando a cada ciudadano a informarse, participar y ser parte activa del cambio hacia un manejo más consciente de los medicamentos.
